jueves, abril 20, 2006

La discriminación es racial y económica

Cabeza de Turco ejecuta con riesgo la astucia periodística, todo por desenmascarar los bajos instintos humanos de la sociedad burguesa.

Por Elvis Martínez Acosta

Si emigrar es ya una pesadilla, peor aún es realizar trabajos riesgosos que pueden ocasionar enfermedades o cualquier otro daño físico y aún más, ser despreciado y discriminado solo por la condición social. No es fácil abandonar nuestra propia identidad cuando supone numerosos riesgos. Durante dos años, Günter Wallraff renuncia a su identidad para convertirse en un inmigrante turco dispuesto a realizar un trabajo periodístico sacrificado y de paso, comprobar el despotismo, la falta de conciencia humana y la discriminación racial y económica de la burguesía de la Alemania occidental.

Producto de las divergencias del gobierno multipartidista de Turquía, esta nación venía sufriendo desde 1950 estocadas en su sistema democrático. Un parlamento paralizado y un gran número de víctimas de estos trágicos sucesos desembocaron en otro golpe de estado en 1980.

Las intervenciones militares en Turquía comenzaron a dejar huellas indelebles en la ciudadanía. Una de estas huellas fue la constante migración de ciudadanos turcos a diferentes partes de Europa, pero principalmente Alemania occidental. En este país los inmigrantes turcos eran despreciados y llevados a menos. De esta bochornosa situación Günter se vale para cambiar su identidad y mostrar el problema xenófobo de los alemanes.

La nueva Identidad de Günter Wallraff lo convierte en Alí, un inmigrante turco ilegal. Con este personaje, Günter vive a flor de piel las penosas condiciones laborares que los inmigrantes turcos debían soportar para sobrevivir en Alemania. Trabajos de limpieza, sin ninguna protección, en centrales nucleares, en una industria farmaceútica como roedor humano, como peón de construcción sin papeles y como cocinero explotado de Mc Donalds… en fin, labores que lo van introduciendo en un ambiente tosco y cargado de desprecio y xenofobia contra los turcos. En esta obra Günter Wallraff pone en peligro a los fuertes y defiende a los débiles. Para demostrar que la discriminación no es solo racial, sino también económica.

Durante el período que Wallraff hace de Alí, se ve sometido al desprecio de la sociedad Alemana y la dura pena de tener que sobrevivir en un sótano, en un cuartucho maloliente de una granja, donde –según la granjera- tenerlo bajo techo ya es un acto humano, todo debido a la intolerancia de una sociedad, quienes ven en el turco una amenaza, sin saber que son sus propios temores y su propio despotismo humano que los vuelca a tal acción.

Continúa ...

miércoles, abril 19, 2006

LA DISCRIMINACIÓN ES RACIAL Y ECONÓMICA

La discriminación es, además de racial, de orden económico, así nos lo está contando la historia y me lo cuenta mi experiencia a través de la ignorancia de algunos, la insolidaridad humana y la falta de educación, como resultado de la incultura.

Alí, se ve amenazado también por la policía, debido a que no tiene la documentación para permanecer en el país. Él no quiere regresar a Turquía ya que es _según planea Walraff- un perseguido político, si regresa lo encarcelarían. La única salida es lograr su condición legal y para ello, se ve en la dura pena de abandonar su religión –mahometana- para someterse al cristianismo, quiere ser bautizado cuanto antes.

Alí, mal vestido va en búsqueda de la religión católica para solucionar su situación ilegal. Recurre a varias iglesias asentadas en lujosos residenciales, pero cada vez que habla con los curas es despreciado y discriminado, su conversión a la fe católica, a través del bautismo no da resultados; en ningún sitio se le quiere admitir. “Bastantes es que los tengamos que soportar en nuestras escuelas, barriadas suburbiales y estaciones de ferrocarril. Nuestra iglesia-pese a lo vacías que están- deben permanecer limpias y libres de turcos” le responde un aristocrático clérigo, luego de que Alí insistiera en que le bautizaran para convertirse al cristianismo. Es el resultado de los prejuicios, apenas disimulados, de los servidores de la iglesia católica, todo contrario a lo que predicó Jesús; si Jesús los viera, no les daría la cara.

Las experiencias relatadas en la obra muestran también como son maltratados los trabajadores ilegales, contratados por empresas de la construcción, a través de coyotes, personas que son introducidas ilegalmente en trabajos eventuales como esclavos modernos. La amenaza a la dignidad humana de algunas empresas capitalistas como Mc Donalds también figura entre las denuncias que realiza Walraff producto de las vivencias de Alí como trabajador de esa empresa. A ésas y otras penas se ve expuesto Walraff durante sus dos largos años en los que perdió su identidad para convertirse en Alí el Turco.

El desprecio a los turcos en la sociedad alemana, de aquellos años, no solo se daba en el campo laboral, sino en el social. Una de los momentos vividos por Alí y que más pena me acusó fue durante su visita a un bar. Allí, no se le quiso servir una cerveza, los meseros lo ignoraron por su apariencia. En una de las páginas se lee como un hombre, clavando una navaja en el mostrador del bar, le increpa a un inmigrante: "¡Cerdo turco de mierda, lárgate de una vez!" Algo parecido viví una vez en un autobús y sí que duele.

De cierta forma la obra te atrapa en su lectura, más cuando te identificas con la situación que vive Alí, porque es un problema que en la actualidad se sigue viviendo en muchos países de la urbe. La intolerancia a otras culturas crece conforme los inmigrantes se introducen en la vida social y cultural de otros países.

La denuncia que platea el libro es un excelente alegato del periodista audaz y dispuesto a vivir esa otredad (de otro), del inmigrante, somete a prueba y denuncia las injusticias que los empresarios cometen contra los trabajadores extranjeros ilegales quienes debido a la discriminación fatua y estructurada del sistema viven en guetos y en condiciones inhumanas. Cabeza de Turco es una obra maestra, creo que el libro debe servir de lectura a los estudiantes de periodismo, porque introduce técnicas de investigación para aquellos que se quieren convertir en audaces periodistas.

Una característica importante del libro es que éste no nos cuenta una historia ficticia, sino que introduce y hace reflexionar en una realidad dramática. La acumulación despiadada de experiencias humanas truncadas por el despotismo me llevó a lo largo de la lectura en un momento de compromiso con la obra y la situación vivida por sus personajes.

El libro -como cita su preámbulo- provocó conmoción en Alemania, y convirtió al libro en el mejor Best- Seller. Tal suceso, no fue en vano. La historia, exquisitamente lograda, te introduce en personaje reales-no ficticios- en la realidad social como muestra deque el egoísmo humano es natural, pero que la discriminación no es sino el resultado de la falta de conciencia social producto de la amenaza a la que nos sentimos expuestos, es el temor por no aceptar las diferencias y por sabernos o sentirnos mejor que los demás.

Cuando se lee –escucho- a una persona expresarse de otra en forma discriminatoria, se es difícil creer como algunas personas tienen la mente tan estrecha que en lugar de inspirar respeto provoca lástima y repulsión. Con la lectura de este libro pude confirmar lo que ya intuía: la discriminación es, además de racial, de orden económico, así nos lo está contando la historia y me lo cuenta mi experiencia a través de la ignorancia de algunos, la insolidaridad humana y la falta de educación. Pero me quedo con la utopía de que tal situación cambiará.

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domingo, abril 16, 2006

LA DOBLE PERTENENCIA DEL EMIGRADO

Gabrio Zapelli, director del documental Tútiles, nos cuenta algunos detalles sobre esta producción.

Por Elvis Martínez Acosta

FOTO con fin ilustrativo

El tiempo es el elemento que define todo viaje. Es el que da la sensación de haber cambiado de sitio para encontrarte con otra gente, con otra sociedad ¿Pero que pasa cuando la cultura, la identidad de tu pueblo es tan arraigada y no te permite alejarte de ésta? ¿Qué pasa si llegas a otro país y eres como un icono muy visible, etiquetado por la identidad de la cultura de donde vienes? Las respuestas podrán ser variadas, pero no cabe duda que la posibilidad de realizar un trabajo sobre las propia realidad en que vives, resulta provechoso y de gran experiencia, aún más cuando el resultado es aplaudido.

¿Qué lo motivó a realizar este documental? Mi presencia en Costa Rica como inmigrado proveniente de Italia y con la necesidad de crear un vinculo con este país en el medio que era parte de mi actividad común de vida, el cine.

¿Cuál es el objetivo del documental? Auto broma, experimentación sobre las posibilidades de hablar de temas documentales en una clave cómica.

¿Qué tipo de discursos predominan en el documental? El tema de la doble pertenencia del emigrado, tanto a su país de emigración como a su país de inmigración. La añoranza y el olvido que es el tema del significado etimológico en griego de nostalgia.

¿Qué parte no le gusta del documental? Obviamente un autor quiere siempre cambiar todo de una obra estrenada despues de un tiempo.

¿Qué destaca de esta producción? Se realizó con un equipo muy reducido y tiene una característica de obra de autor. No había contribución económica de ninguna parte.

¿Qué opina sobre la producción documental costarricense? Muy tradicional, comercial, institucional, pero sin poder alcanzar estos tres objetivos. ¿Qué significaron para usted los premios que obtuvo por esta producción? Comunicación. Posibilidad de ser leido, interpretado, vivido.

¿Qué recomienda a los jóvenes productores de documentales? Pensar en documentar, experimentar, producir más allá de lo obvio, es decir dedicarse al conocimiento y a una creatividad más honesta, personal, investigada, comprometida, seria, pero también con ironía, sin tomarse mucho en serio, pero seriamente. Somos un punto en el universo

Emigrar es un sueño de todos I PARTE

Tútiles rescata historias olvidadas desde un plano social y cinematográfico las cuales se vuelven nostalgia y mito a través de la representación de una realidad.

Por Elvis Martínez Acosta

El tiempo es el elemento que define todo viaje, es el que da la sensación de haber cambiado de sitio para encontrarte con otra gente, con una sociedad a la que no perteneces y donde no te ven de igual que a los demás, porque ya formas parte de otro grupo; el de los inmigrantes. ¿Pero que pasa cuando la cultura, la identidad de tu pueblo es tan arraigada y no te permite alejarte de ésta por más que quieras? ¿Qué pasa si llegas a otro país y eres como un icono muy visible, etiquetado por la identidad de la cultura de donde vienes? En tútiles todas las respuestas a estas preguntas se responden y resumen en una transculturación entre Costa Rica e Italia.

Emigrante es sinónimo de emigrar, el primer término significa una ida, mientras que el segundo una llegada para poblar o colonizar un lugar. Desde la revolución industrial del 1850 la inmigración en Costa Rica de italianos creció con más regularidad y en algunos periodos con brotes de incremento masivo que dependieron de los momentos históricos y de la situación política y social de Italia[1]. En ciertas épocas los italianos inmigrados a Costa Rica llegaron a conformar una de las más grandes minorías étnicas entre la población nacional.


[1] Bariatti, Rita, Italianos en Costa Rica 1502-1952; de Cristóbal Colón a San Vito de Java, San José: UACA, 2001.

La primera presencia italiana en Costa Rica se dio de 1870 a 1920, y más tarde, con una segunda migración, en el período 1950- 1970, con la cual empezó la colonización italiana en Coto Brus. Tútiles sitúa parte de su historia en este sitio y recoge pruebas que fundamentan la identidad italiana en San Vito de Coto Brus.

Con un análisis situado en dos tiempos el documental también investiga el fenómeno de la emigración italiana en diferentes partes del país, las etapas históricas y los vestigios de su presencia desde la llegada de Cristóbal Colón a Cariari y por otro lado, visualiza la condición de los italianos que residen en Costa Rica; con un tono nostálgico que arguye en su identidad y su integración a la vida nacional.

¿Es posible hablar de la identidad de un inmigrante con el auge de la globalización? ¿Dónde se ubica la identidad nacional y que queda de la identidad italiana en Costa Rica? Esas son también las interrogantes que responde el documental, a partir de la hipótesis en la cual el papel del inmigrante, en un mundo globalizado, es la de compartir experiencias a través de una constante negociación de diversidad cultural entre los pueblos.

Tútiles rescata historias olvidadas desde un plano social y cinematográfico, las cuales se vuelven nostalgia y mito a través de la representación de una realidad. El documental es revelador, cuenta la historia a través de imágenes que son, en definitiva, el texto que reafirma lo que dicen los entrevistados. Convierte la imagen y la música en la prueba y síntesiza la historia con un término no peyorativo, sino que sirve de etiqueta y define a un grupo; los Tútiles.

sábado, abril 15, 2006

Emigrar es un sueño de todos II PARTE

El mito del viaje y la nostalgia son aspectos cómicos que sirven de herramienta para hablar alegóricamente del tema.


Por Elvis Martínez Acosta

Para Gabrio Zapelli, productor de Tútiles, lo que constituye el discurso documental sobre una minoría nacional, es el volver visible los diferentes modos de negociación de las diversidades, puesto que la migración ha cambiado y los inmigrantes italianos hoy utilizan su identidad nacional como instrumento de intercambio ideológico sobre identidad

“Más que una defensa retórica de la identidad nacional o étnica, el documental considera la posibilidad de analizar las diferencias y los conflictos entre italianos y costarricenses” que no sean reducibles a una identidad homogénea”.

Muchas veces la identidad nacional descansa en lo que pueda ofrecer el foráneo y otras en el intercambio cultural que ambos (países) asocian o comparten. En Tútiles ocurre el primer fenómeno; la moda, el arte, la cocina, el cuerpo, la música y el idioma se vuelven parte de una identidad asociados a patrones conductuales o forma de vida de un grupo, corresponden verdaderamente a una historia, una costumbre, a sus creencias y rituales.

La comunión de dos culturas constituye el mito de la aceptación social o personal de quienes emigramos, el encuentro entre esta dos cultura es vasto, la trasformación cultural que nos acusa y el intercambio difícil de detener son fenómenos que pasan a formar parte de una colectividad. Pero aunque estemos inmiscuidos en esos cambios siempre extrañamos los lugares donde una vez estuvimos. Zapelli reconoce ese sentimiento “extraño ambién los lindos lugares donde viví. Florencia es muy hermoso y, al igual que Roma, tiene sitios inolvidables y maravillosos. Pero no extraño a la gente, que en Florencia es pesada y en Roma caótica. Extraño el amor por lo que se construye en comunidad, porque aquí no hay amor por las cosas cívicas, por lo que nos pertenece a todos”.

El mito y la nostalgia

En tútiles los entrevistados, por sus razones sociales y personales, pretenden dar otro discurso sobre migración; justifican un proyecto de salida de su país en función de viaje, estabilidad emocional, social o laboral, razones diferentes a las que motivó a las primeras migraciones de italianos a Costa Rica. Y he allí cuando diferentes aristas del tema entran en juego e introduce, con ello, a otros tipos de personajes como lo son los hijos y nietos de italianos, es decir, aquéllos que han nacido y viven en el lugar donde el inmigrante llegó. Son estos personajes del documental quienes manejan otra perspectiva de la historia de migración de los italianos hacia Costa Rica; es una cultura aprendida de forma indirecta, pero que forma parte de una transculturación, de una experiencia cultural heredada.

Tútiles nos deja los sabores, olores y colores, la música y recuerdo de muchos italianos durante su infancia. El lenguaje cinematográfico se vuelva substancialmente digerible. El mito del viaje que realiza el sujeto en bicicleta a diferentes sitios del país, sirve de hilo conductor a la historia.

En la estructura narrativa, con la introducción de un protagonista y la narración oral de los propios entrevistados constituye parte del discurso del cual se saca provecho. En algunos casos se abusa en la distorsión de la imagen, lo que no me permitió diferenciar el espacio en que ocurría la secuencia; uno porque presentaba imágenes exquisitamente limpias, como el caso del sujeto en una bicicleta que pasa las calles en medio del atardecer, (conector de la historia) y otra imagen en el mismo tiempo, pero rallada – hombre pescando-.

El personaje involucrado en la historia nos lleva a sitios donde el paisaje se vuelve diferente conforme descubre la herencia italiana en un viejo pueblo, Coto Brus. Los entrevistados son protagonistas, su verbo y su lengua nos permite situarlos dentro del eje dramático de la historia y sobre todo del eje sociocultural del que son parte. En fin, nos deja soñar con la posibilidad de alguna vez emigrar en la búsqueda de nuestra propia libertad.

 
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